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jueves, 17 de diciembre de 2015

No es lo mismo cepo que limonada

Devaluación no es igual a inflación. Una devaluación no implica necesariamente pérdida de poder adquisitivo indiscriminado.

Para entender eso vas a tener que seguir leyendo, pero si no te interesan cuestiones económicas (mal hecho), al menos lo que quiero decirte es que si todo explota, no es exclusivamente por las medidas económicas que se tomaron, sino también por cómo somos los argentinos y nuestra conducta como empresarios y consumidores.

Devaluación hicieron varias veces en la historia argentina y siempre el resultado fue desastroso. ¿Por qué los grandes países exportadores devalúan y no les va tan mal como a nosotros? Yo quiero hacer hincapié en esto, porque pienso que ahí está la clave de nuestro futuro. Es quizás donde siempre nos equivocamos, estemos en el modelo que estemos.

El análisis lo haré desde la perspectiva que somos un país normal y serio, como se pregona que queremos ser, apto para un modelo liberal de mercado. Lógicamente, si lo fuéramos, no desearíamos serlo, y eso será el principal escollo. Pero te invito a recorrer un viaje de reflexión, como si lo fuéramos.

Yo no fui, ¿fuiste vos? alguien fue...


Cuando los empresarios inescrupulosos dan rienda suelta a su viveza, los precios suben indiscriminadamente. Controlar a esos empresarios y no consumir lo que producen es esencial, pero si seguimos consumiendo, entonces empezamos mal. Acá tenemos una clave.

Al mismo tiempo, el pueblo no se tiene que hacer el vivo y aprovechar esto para tratar de lastimar a un gobierno por el solo hecho que no me gusta el modelo o me dicen que la devaluación es una mala palabra. La devaluación es un instrumento que usan todos los países del mundo para fortalecer sus exportaciones, y eso en sí mismo no es una medida contra su pueblo, aunque devaluar nunca es una medida simpática.

Si el nuevo modelo empieza a dejar a la gente sin trabajo será por achicamiento del Estado, de la quita en Inversión Social, y de la total desidia por el comportamiento del mercado. Ahí tenemos que llenar las plazas. Pero no tenemos que iniciar una histeria colectiva por estas medidas económicas, especialmente sin conocer todo lo que está involucrado y cuánto tenemos nosotros que ver.

Cuando la gente empieza a consumir atentando contra sí misma es una gran responsable de las consecuencias. Porque si ahora que podés comprar libremente en China por internet te ponés a comprar de todo indiscriminadamente (hasta medias, me consta por propios ojos), estás contribuyendo a que la gente se quede sin trabajo. En ese caso, continuamos mal.

Por lo tanto, es fundamental entender lo que significan las medidas para actuar en consecuencia.

Mirar la obra con un ojo tapado


Si nos quedamos con que en estos días se hizo transferencia de miles de millones de pesos de los pobres a los ricos y nada más, es como tratar de entender un obra mirando solo la mitad del escenario. Porque si bien es verdad que la transferencia se está haciendo y a muchos nos indigna, tenemos que hacer el esfuerzo por mirar todo el escenario.

Para eso tendremos que ampliar nuestro rango de observación. Voy a tratar de hacerlo simple para que lo entienda todo el mundo, pero siempre desde la mirada de alguien que entiende solo un poco sin ser un especialista.

Devaluar la moneda significa que se necesitan más pesos para comprar la misma cantidad de dólares, o bien, que por la misma cantidad de dólares ahora me darán más pesos. Esto tiene sentido para aquello que sea comercializado en esa moneda extranjera. Si se comercializa en pesos, la devaluación no tendría por qué considerarse.

Una de las patas del problema como dije antes, está en la viveza de los empresarios de este país, que llevan el porcentaje de devaluación directo a la suba de precios, o bien, que dolarizan sus inventarios. No me voy a poner a analizar ahora los motivos por los cuáles los empresarios hacen esas cosas. Simplemente me voy a enfocar en analizar el escenario de las medidas tomadas por el gobierno y si se hacen las cosas bien y solidariamente, entender el porqué de no caer en pérdida de trabajos y de poder adquisitivo.

Pero volvamos a la práctica empresarial argentina. Si soy importador y casi todos mis costos están en dólares, si la devaluación fue de un 40%, aumento un 40%. Una primer mentira, casi nadie tiene todos sus costos en dólares. La luz no se paga en dólares, los alquileres tampoco, los empleados tampoco. Pero bueno, si importo todo, aumento un 40%. Un fabricante que importa solo una parte, igual aumenta un 40%. Un productor que no importa casi nada, igual aumenta un 40%. En fin, si nadie me pone un límite, aumento un 40% por las dudas.

En cambio el empresario que hace las cosas bien y solidariamente, si tiene un 5% de sus costos en dólares, aumenta sus precios solo el cuarenta del cinco (el 40% del 5%). Esto es clave para entender que una devaluación del 40% no tiene por qué provocar una inflación del mismo porcentaje. Es por eso que se habla de una inflación adicional de un 5% para el mes de diciembre. Es una inflación altísima, pero fijate que estamos hablando de una pérdida de poder adquisitivo del 5%, y no del 40%. Es más, se habla de un 3,5%, que obviamente se suman al 2,5% que veníamos teniendo por mes con el modelo anterior. Es decir, que si la inflación para este año, en la mayoría de las consultoras iba a rondar un 28%, ahora debería ser de un 31,5%.

No soy ingenuo. Cuando el gobierno anterior devaluó la moneda un 23% en enero del 2014, los empresarios, especialmente los de la cadena alimenticia, aumentaron un 40%. ¿Qué nos asegura que esta vez podría funcionar? Por el lado de la "solidaridad" de los empresarios, nada. Por el lado de la conducta del consumidor, también nada lo asegura. Lo que sí es seguro, que si seguimos haciendo las mismas cosas frente a una devaluación, el resultado siempre será el mismo. Desastre. Y ese resultado, a menos que seas exportador, no es algo que le va a tocar al gobierno que detestás o al vecino. Te va a tocar a vos también.

Nunca digas de esta agua no he de beber


La clave más importante dentro de las medidas que se tomaron que podría equilibrar la balanza, es que al mismo tiempo de la devaluación, este gobierno anunció una liberación de las importaciones. Es una medida que el mundo usa también como una medida anti-inflacionaria. Esto va a provocar que muchos empresarios/fabricantes revisen bien su suba de precios, porque si se zarpan, y si un importador te vende algo muy parecido más barato, le va a quitar parte del mercado. A ver, si te sale barato importar, y encima te sale más barato el producto fabricado afuera, hay productos argentinos que no tienen chances dado que un empleado en China cobra 150 dólares por mes, y un empleado calificado en Argentina, hoy por hoy, previo a la devaluación, podía promediar los 1000 dólares.

Ahora fusionemos la devaluación con lo que cuesta un empleado calificado. El costo para el fabricante/productor o importador a precios internacionales se le reduce un 40%. Digamos que ahora un empleado calificado en Argentina le costará 600 dólares. Pero eso es lo que le cuesta a él, porque al empleado le sigue pagando los mismos pesos, con lo cuál, si al empleado los precios le suben un 3,5% como dijimos antes y se le compensa con un aumento de sueldo de un 3,5%, el empleado saldría casi hecho.

Recordemos que estamos en el terreno de las hipótesis, en la que todos hacemos las cosas bien y solidariamente.

Si el empleado gana un 3,5% más en pesos, pero resulta que un televisor le cuesta un 40% más porque en general es importado o ensamblado con casi todos materiales importados, significaría una pérdida de poder adquisitivo del 36,5%. Eso si miramos todo en número aislados, como mirando la mitad de la obra. Bueno, eso no es del todo cierto porque nuevamente viene a colación la liberación de las importaciones. El fabricante/ensamblador/productor para el mercado interno, va a necesitar abandonar la fiesta monopólica de la frontera cerrada, y va a tener que afinar la puntería de sus costos para competir.

Me voy a detener un instante. Quiero dejar afuera del término "fiesta" a todos los emprendedores argentinos que hacen las cosas bien y son solidarios. A los que tienen empresas y les importa ganar dinero tanto como la función social que cumplen al darle trabajo digno a la gente, y cobrar precios justos. Estos empresarios nunca participaron de la fiesta de la frontera cerrada. A éstos, la frontera cerrada los protegía de los consumidores no solidarios y nada más. Los que sí viven la fiesta, son aquellos que nos tienen de rehén, que tienen el mercado cautivo y les importa un bledo cumplir una función social además de ganar dinero. Si las campanas no te suenan, si orientas tu cabeza hacia los franceses o los chilenos capaz te empiezan a repiquetear.

Retomamos. Aunque el fabricante/ensamblador ajuste sus precios, es tanta la diferencia con China por ejemplo, que no será sencillo competir con un importador. Seamos realistas. Esto significaría pérdida de puestos de trabajo. Pero supongamos que la devaluación y la mejora de sus costos nacionales en dólares le permite sostener lo que tiene, que no despide a nadie, pero tampoco contrata. Eso solo podría ser posible si no pierde mercado, si los consumidores lo siguen eligiendo por sobre lo importado. ¡Acá es donde seguís viendo cuánto tenés que ver!

Si el valor de un producto ensamblado es solo un poco más que el de un importado, si hacés el sacrificio, si sos solidario, y le das prioridad al ensamblado, vas a estar contribuyendo con sostener puestos de trabajo, que por cascada sostienen el tuyo.

Pero si el ensamblado en el país cuesta desubicadamente más que el importado, como sucede hoy en día, vas a cuidar tu bolsillo comprando el importado. En ambos casos tu poder adquisitivo no fue necesariamente perjudicado. Claro que si siempre vas a priorizar lo importado aunque te salga dos mangos menos, y te enfermás de deseo porque los Chinos te mandan veinte pares de medias a veinte centavos de dólar, y no podés parar de hacer clic, entonces fabricante/ensamblador mejor empezá a hacer liquidaciones finales.

Y cuando las liquidaciones finales empiezan, es una cascada que jamás digas que no te va a alcanzar. Que no seas solidario, vaya y pase. Pero que encima de no serlo, seas un soberbio que se escupió el propio asado y después se queja, te convierte en un imbécil. Si te escupís el asado, por lo menos tené la dignidad de aguantártela y hacerte cargo.

En casa comemos celulares y televisores


Sigamos con la hipótesis que nadie pierde su trabajo, y analicemos que uno de los problemas del país no es comer, sino tener un Galaxy S6 Edge liberado. Ya sé, por favor, no te enojes ni me trates de estúpido. Estoy suponiendo nomás que la clase media argentina no necesita alimentarse con comida, porque al menos lo que me pareció notar es que el verdadero problema es obtener por ejemplo "galaxis eses seises edjes liberados". Convengamos que las medidas tomadas por este nuevo gobierno a priori no parecen ser para beneficiar al pobre, digo, el pobre no necesitaba que le liberen cepo alguno, ni le den la posibilidad de comprar dos millones de dólares por mes, o sea treinta millones de pesos, por mes. Pero no nos vayamos de foco.

Hoy, previo a la devaluación, en Argentina en una conocida cadena de electrodomésticos el Galaxy S mencionado sale u$s 1900 a dólar oficial, casi u$s 1400 a dólar tarjeta y u$s 1300 a dólar billete. A menos que tengas los billetes, el costo para los argentinos era de 1400 dólares. Con la devaluación del 40%, ¿sabés cuánto va a salir ahora? También u$s 1400. Al menos en el arranque de la liberación del "cepo". O sea, ¿hubo pérdida de poder adquisitivo? NO. Entonces no nos empecemos a arrancar los pelos y rasgar las vestiduras.

Sigamos analizando. En EEUU sale u$s 600 liberado, aunque seguro se consigue por 500 fácilmente. También se ensamblan en China. ¿Cuánto deben salir de costo? No sé. Pero la realidad, es que en Mercado Libre ya salían el equivalente a u$s 1400. Si ahora sale más barato importar y el producto sale más barato, van a empezar a aparecer quizás a u$s 800, y también a menos. No tenemos idea de cuánto pueden bajar, lo cierto es que, ¿hubo pérdida de poder adquisitivo? NO. Te soy sincero, creo que desde Tierra del Fuego y desde las telefónicas, nos están robando a cuatro manos desde hace años. Puede que esté siendo injusto, pero creo que tienen mucho margen. Pido perdón, pero este celular o ciertos televisores salen casi lo mismo que ciertos autos.

El asunto es que no comemos celulares ni televisores. Comemos trigo, maíz, carne y azúcar. Entonces veamos las implicancias de eso.

Nuevamente sigamos la línea del productor agrícola-ganadero solidario. El tipo vio subir su inventario un 40% en pesos. Le bajaron sus costos en dólares un 40%. ¿Por qué no baja los precios? Bueno, es que todo lo anterior es verdad y aplica siempre y cuando venda toda su producción en dólares afuera, o bien, si la vende adentro pero en pesos al mismo valor de los dólares afuera, es decir un 40% más caro, si no, es como si los beneficios nunca hubiesen existido. Lo entendés ¿no?

Éste sí es un problema difícil. No hay chances que el productor desista de subir los precios, es decir, no nos venda a precios internacionales, a menos que alguien se ponga a importar trigo, maíz, carne y azúcar y le haga competencia. Eso no va a suceder porque traer a precios internacionales es lo mismo que acá nos vendan a precios internacionales. Ergo, no va a suceder.

Como tampoco va a suceder que baje los precios gracias a la millonada que van a recibir porque le quitaron el 25% de retenciones y 5% en la soja. Como eso ganan afuera, eso también esperan recibir acá adentro. No es una locura esto, porque como a todos, el gobierno le debe retener por impuesto a las Ganancias y no por otra cosa. Como tendrán más Ganancias, esperamos que dejen de evadir y paguen todo lo que tienen que pagar para ser "solidarios" con el pueblo.

El modelo del gobierno anterior, cumplía la función de desmotivar esta práctica, basados en que afuera ganaban mucha guita como no puede ganar cualquier cristiano, para que el mercado interno se mantenga abastecido a precios locales. Claro, ahora que las materias primas salen dos guitas, es más difícil para el productor, lo entiendo. Aunque no me olvido de su "solidaridad" cuando la soja valía más que los diamantes, y cortaron las rutas de todo el país llevándolo casi a un golpe de estado. Pero bueno, el voto no positivo salvó las papas.

Ahora, en este nuevo modelo que les liberó todo, una de las patas es que el Estado intervenga con instrumentos para que los aumentos se retraigan un poco. Eso es justamente lo que dijo ayer Prat Gay que iba a hacer, que van a intervenir sobre los abusos. Te soy sincero, no le creo nada. El ministro convalidó los aumentos de las últimas dos semanas de noviembre que fueron consecuencia de sus propios anuncios anticipados, y le echó la culpa de eso al gobierno anterior. Y en la conferencia dijo que van a retrotraer al 30 de noviembre. Moraleja, dejó que suban entre un 30% y un 50% los precios de los alimentos, por lo tanto mucho no va a discutir. Los productores tienen margen para volver atrás y seguir disfrutando de la fiesta. Y mucho más margen tienen los supermercados, Molinos y Arcor. Pero al menos, el tipo dijo que va a mirar de cerca que no se cometan abusos, y en un país donde se hacen las cosas bien, es de esperar que así lo hagan.

Y si no comemos celulares, ¿cómo hacemos?


Lo que sí puede ayudar es que el mundo no está demandando tanto nuestros productos y materias primas, porque el mundo está con cierto nivel de recesión. Casi todos los países están devaluando para fortalecer sus exportaciones, con el consiguiente resultado en una menor cantidad de importaciones. A esto se le suma que EEUU está cambiando la curva de sus tasas de interés, y cuando eso sucede, empieza a aspirar dólares. En conclusión, todo este escenario podría contribuir en "hacer más solidarios" a los productores y empresarios de la cadena alimenticia argentina, para cuidar un poco más al mercado interno que es quién en definitiva hace que sus empresas funcionen. Sus empleados también necesitan alimentos.

Nuevamente, vamos a tener mejores resultados si ponemos nuestro grano de arena. Si estas navidades vamos y llenamos como locos los changuitos con trigo, maíz, carne y azúcar, seguimos haciendo mal. Consumir menos es clave, y en todo caso, no nos olvidemos que si joden demasiado, comer fideos y tomar leche importada es una opción. No será fácil, porque los alimentos argentinos son mejores, pero si La Serenísima no se pone las pilas con los supermercados, en lugar de explotar siempre al productor, dicen que en Europa se consiguen alimentos más baratos que acá. Dependerá de nuestra conducta como consumidores y demandantes.

Hasta acá cierra más o menos si no fuese que se viene una medida muy jodida, al mismo tiempo de todo lo demás. Éste nuevo gobierno está anunciando una quita de subsidios a la oferta y a la demanda. Aunque primero empiezan por la demanda, porque como siempre, el consumidor es el bobo que paga primero. Esta medida produce una suba de precios ineludible porque toda la cadena de producción se encarece.

Ahora bien, antes de salir a los gritos entendamos que esto nada tiene que ver con la devaluación. Es otra cosa. Por lo tanto pongámosla en su lugar y no mezclemos porque no hay margen para que nosotros actuemos alocadamente. Habrá aumento, sí, pero veamos en cuánto inside en nuestro salario, y no salgamos a gritar quiero un 50% de aumento de sueldo cuando la luz afecta nuestro salario en un 5%, porque si no, estaríamos haciendo lo mismo que criticamos que nos hacen los empresarios inescrupulosos con el dólar. Si nosotros ajustamos nuestras pretensiones siendo solidarios, y los empresarios son justos y solidarios en subir los precios en perfecta relación con la suba que tuvieron en sus costos de energía, quizás la inflación se mantenga contenida.

Conclusión


Como dije al principio, que todo explote y que la gente se empiece a quedar en la calle, no necesariamente será producto de las medidas que se tomaron, sino de la conducta de cada argentino ante eso.

Mantener la inflación contenida es responsabilidad nuestra también. Hasta acá, compraste la idea que la inflación era producto de la expansión monetaria, el tecnicismo de la maquinita de imprimir, y yo te venía diciendo que lo que más genera inflación es una demanda superior a la oferta y la especulación, y luego la maquinita. Esto se discute entre economistas y yo no tengo la altura para ponerme a discutirlo, excepto por cierto análisis y una comprobación empírica en la historia reciente. Menem llegó a tener mucho déficit e inflación cero. No es condición que exista la maquinita para que haya inflación. Como tampoco, el superávit fiscal, el tecnicismo de gastar menos de lo que se recauda, te garantiza el éxito. Te lo demuestran muchos países europeos. Se entiende que la maquinita debe acompañar el crecimiento de un país, ¿pero qué pasa cuándo un país no crece y la gente no tiene para comer?

Todas las medidas que tomó este nuevo gobierno apuntan a reducir la inflación con la idea que eso beneficiará al pobre, y eso incluye la quita de subsidios para recuperar el superávit fiscal. Raro pero bueno. Supongamos que sí. Ahora es momento que hagas tu parte también, porque si la culpa era del déficit, cuando desaparezca y si los precios suben, ¿de qué te vas a disfrazar?

Todo este equilibro está basado en un pilar fundamental. Este modelo fue elegido por la mitad más uno. Si el equilibrio se rompe y todo se va al cuerno, a vos que lo elegiste no me queda más que decirte que te jodas, porque se te avisó por todos lados, y te lo avisó la historia reciente del país. No estamos listos para este modelo liberal. A vos que no lo elegiste, te doy mis condolencias, porque nosotros fuimos conscientes y habremos sido víctimas.

Eso sí, lo hayas elegido o no, tu conducta seguirá teniendo todo que ver, y quién te dice, por ahí, por primera vez en la historia, de verdad empezamos a construir el país entre todos. Solo es necesario que vos, que siempre pensaste en vos mismo, que siempre pensaste que todo lo que tenés es gracias a vos solamente y a tu sacrificio exclusivo, y no a una maquinaria que funciona, es necesario que empieces a ser "solidario" con la maquinaria, que la conforman cada uno de los que tenés al lado.

Twitter: @yodisiento
Buenos Aires, Argentina

lunes, 16 de noviembre de 2015

#ArgentinaDebate El verdadero debate estuvo después del debate

Para unos, el mejor fue Scioli, para otros el mejor fue Macri. Cada uno está seguro de tener argumentos sólidos que lo justifican.

Si esos argumentos alcanzaran, no hay chances que se hayan impuesto ambos. Solo uno lo habría logrado. Si existen dos sectores que se atribuyen que fue mejor, es porque los argumentos de cada uno fueron insuficientes.

No importa quién diga yo que ganó, porque yo tengo mi mirada condicionada. La cuestión es que cada uno vertió sus argumentos, calló preguntas, ocultó respuestas, y desnudó lo que consideró necesario, para aquellos que no están condicionados como yo. Aquellos que no sabían de uno u otro por los medios que consumen, o por desinterés, desidia, o vagancia.

Son los no condicionados los que aprovecharán este debate. Y ojalá voten a consciencia, valorando los argumentos.

Pero lo más jugoso estuvo después del debate. Quienes tenemos la posibilidad de grabar los canales, y tenemos interés, habremos podido hacer un ejercicio imperdible.

En el 13 estaba Lanata con diez invitados pensadores y periodistas, incluyendo a alguien del Wall Street Journal. En el 7 estaba 678 con cerca de cincuenta invitados, trabajadores, sindicalistas, muchos dueños de pymes, músicos, actores, un par de padres que tuvieron familia por fertilización asistida, un par de homosexuales casados, científicos, y algún economista y periodista.

En el 13 habían "expertos" en gobernar un país, en saber qué es lo que se debe hacer, y en tener la verdad. En el 7 habían esencialmente trabajadores y gente común con la responsabilidad de llevar el pan a su casa o pagar el sueldo de sus empleados con trabajo.

En el 13 la regla era burlarse, reírse de Scioli, poner chistes agresivos de twitter de ignotos, y nuevamente los pensadores reírse, mofarse y carcajadas por detrás. El programa lo empiezan (antes del debate) con un tuit que decía "que cada vez que Scioli nombre la palabra ajuste o devaluación había que tomar un trago". Así prepararon a su teleaudiencia. Todo eso con una cortina que te dicen "Fuck you", con un Lanata estimulando la joda, y ocultando cosas que él mismo denunciaba hace no más de 3 años. Con Nick al costado dibujando más burla contra Scioli y la Presidenta. Ese era el tenor. 

En el 7 la gente contando cómo le cambió la vida un gobierno que vigila con rectitud al mercado. Y un grupo de panelistas haciendo silencio, solo escuchando esas historias de vida. Ese fue el tenor.

En el 13 rescato que hayan entrevistado a Scioli, aunque no perdieron oportunidad para reírsele también, y en la cara. Fijate en el vídeo que pongo abajo si no me creés. También entrevistaron a Macri, quién adujo que Scioli miente cuando dice que ellos votaron en contra lo que votaron. Sería interesante que te fijes si Sioli miente, o si Macri miente. Podés ver un análisis (es importante que lo leas completo) en chequeado.com: ¿Es verdad que el Pro votó en contra de las leyes que marca la campaña de Scioli?

Pero a pesar de la preparación a su teleaudiencia, el programa del 13 me gustó porque terminó de completar varios argumentos. Fue valioso que Nun le RE-preguntara a Macri sobre las acusaciones de devaluación que no contestó. La cadencia y seguridad del discurso previo de Macri se convirtieron en titubeos, tartamudeos, y cambios de tono y volumen de la voz. Se nota mucho. Fijate en el vídeo que pongo abajo si no me creés.

En el debate de Scioli y Macri faltaron muchos argumentos. Luego en los canales te mostraron los que faltan, y cuáles son los argumentos que se manejan desde cada lado. El verdadero debate estuvo después del debate, donde la producción de canal 13 fue valiosa a mi entender, y no sé si fue sin querer, pero de alguna manera terminó siendo imparcial si sabés prestar atención. Lo del 7 termina de darle un marco fundamental, porque no eran "expertos" o "pagos" los que hablaban, eran tipos casi como vos y yo.

Solo resta, si no estás condicionado, que votes a consciencia y eso significa empezar a darle valor a los argumentos.








Ahora te voy a dar mi opinión, condicionada por supuesto.

Macri se quejó que Scioli no le contestó sobre el ataque que piensa llevar adelante sobre Venezuela, que no le contestó sobre el memorándum con Irán, que no le contestó sobre Aníbal Fernández. Campanella en el reportaje que Lanata le hizo, se quejó que nadie habló sobre el 18F en donde los medios llevaron a una muchedumbre a idolatrar al fiscal más corrupto que se haya conocido. El periodista yanki se quejó que no se habló de Nisman, ni de corrupción.

Sr. Macri. Obviamente tanto usted como Lanata y todos los que están en vuestro lado de la vereda, tratan de crispar a la gente. Hablan de esas otras cosas que la enervan porque la gente no está crispada porque no come o no tiene trabajo, sino por otras cosas. Es que la gente come y tiene trabajo. Y los que no tienen trabajo también comen.

El mismo panelista de canal 13, Alejandro Katz, dijo: "La sociedad no tiene sensación de crisis, con lo cuál, no hay necesidad de respuestas a una crisis que no se percibe como tal. Se necesita una dosis adicional de información, y de voluntad de reconocerla, que tiene poca gente, para saber que la crisis existe".

Pienso que esto dibuja mis conclusiones. El tipo dice que hay crisis, pero que la gente no se da cuenta. Bueno, como dije, la gente come y tiene trabajo. ¿No será que la verdadera crisis, es cuando la gente no puede comer o pierde su trabajo? Esas pérdidas no suceden, porque se hace algo para que no suceda. No es azar. Es un modelo que no deja librado al mercado cualquier cosa. Allí está la esencia de la discusión. ¿Acaso hay pérdida de fuentes de trabajo? Pues no. No solo no hay pérdida, sino que la curva de empleo y crecimiento sigue para arriba, leve, pero para arriba. ¿Entonces, de cuál crisis estamos hablando?

La gente está harta de ciertas cosas, es verdad. ¡Pero esas cosas, aunque no lo creas, son las que mantienen tu trabajo! Y si no lo creés, ponete a reflexionar. ¿Vas a comer todos los días porque Macri declare no grata a Venezuela? ¿Vas a comer todos los días porque se deroga el memorándum con Irán, que por cierto nunca se llegó a aprobar? Me gustaría saber de qué estás harto. ¿De comer? ¿De trabajar? ¿Sos consciente de qué se hizo y hubo que enfrentar para que tengas ese trabajo y esa comida? Entiendo que estés harto de no crecer, porque es lo que nos pasa, crecemos poco, la inflación es alta. Pero son las contras de un modelo que te mantiene el trabajo. Modelo que todos queremos que se retoque para corregir las distorsiones. Pero, ¿que se cambie? ¿Baja inflación y alto consumo en nuestro país con los empresarios que tenemos y con libre mercado? ¿Sabés que el ABC del libre mercado es que los precios suben cuando la demanda supera la oferta?

Ojalá Macri, si gana, no haga nada de lo que se vanagloriaba antes. Pero lo dudo. Hace menos de una semana estaba bramando: ¡¿Qué es eso de tener universidades por todos lados?! ¡MACHO! RECIÉN desde hace dos meses Macri te dice no hay que privatizar nada ni que hay que quitar las ayudas sociales. Te lo está diciendo desde que Larreta casi pierde la Capital. Antes de eso, te decía claramente otra cosa: un Estado más chico con todo privado, salarios según lo que cada empresario diga, que basta de ese cantito de la re-distribución de la riqueza y del curro de los derechos humanos, los precios los pone el mercado, y un largo etcétera. Eso de los Precios Cuidados no es lo nuestro, te decía Vidal.

Te lo dijeron votando en contra de las nacionalizaciones más importantes que hubieron en este período. Te lo dijeron votando en contra de derechos fundamentales, como la fabricación de medicamentos nacionales, o la fertilización asistida. Te lo dijeron cuando sus economistas de cabecera expusieron sus ideas sobre las paritarias fascistas, sobre el ajuste a los golpes, sobre las importaciones libres. Te dijeron que van a liberar el dólar para que el mercado lo ponga al valor que quiera como ABC de la economía. ¡Y TE LO ESTÁN DICIENDO!

Si sos pobre, no puedo creer que votes a quienes te tratan de vago y de planero, y en contra del modelo que te dio algo de dignidad y sobre todo, te dio de comer cuando nadie lo hizo. Si sos trabajador de convenio no puedo creer que votes a quienes te dicen que van a hacer modificaciones por las que tu empresa venderá menos porque se va a importar más, y en contra del modelo que te ayudó a conseguir y mantener ese trabajo. Y no se trata de lealtad a ellos. ¡Se trata de lealtad a tu estómago y el de tus hijos!

Si no estás en esa franja, bueno, perdoname, pero si no sos pobre y no sos trabajador de convenio, sos una minoría con problemas de segundo orden. A vos te entiendo que quieras a Macri, porque tu problema es pagar Ganancias, o no poder comprar dólares, sacarlos del país, comprarte un iPhone a precios de New York, o que tu nena tenga la Barbi último modelo, también a precio de NY. Tu problema es la crispación por Nisman, y la corrupción del Estado (sin pruebas por cierto), y el narcotráfico que nos está matando y nos roba las 4x4. Lógico, es que vos tenés para comer, porque no sos pobre ni trabajador de convenio. Te entiendo, sos como yo, privilegiado, entonces nuestros reclamos son otros.

Pero hay prioridades.

Comer y tener trabajo están primero en las prioridades. El modelo que garantiza eso es más importante que declarar no grato a Venezuela o comprarte un iPhone a precios de NY. Teniendo eso, podemos seguir corrigiendo las distorsiones que hacen falta. Pero sin eso... Fijate el reportaje a Macri y decime si cuando tuvo que contestar sobre la devaluación, eso que hace que comas menos o no comas nada, no empezó a trastabillar en el pedregoso sendero de sus mentiras. Ese es el modelo de Macri.

Twitter: @yodisiento
Buenos Aires, Argentina

viernes, 21 de noviembre de 2014

La Pérdida de las Ganancias

Sra. Presidenta. Tome nota. Ningún jubilado, y ninguna persona, debería pagar Impuesto a las Ganancias hasta que no se establezca una actualización de mínimos imponibles, basado en por ejemplo el índice de precios al consumidor nacional unificado.

Todos los esfuerzos que hace su gobierno se diluyen cuando vemos la expansión monetaria, cosa que no le critico por el fin que tiene de sostener el gasto social, y eso deviene en mantener las paritarias y afectar menos el poder adquisitivo, pero al mismo tiempo no se produce ningún corrimiento del Impuesto a las Ganancias. Tal vez no se diluyen demasiado en la práctica, pero si lo hace en relación a las expectativas de la gente por el aprovechamiento mediático y político que se hace de la distorsión.

Claro que si esto se hiciera, después saldrán los mafiosos opositores y sindicales de siempre a cuestionar que el IPCnu es mentira, y que el índice de corrimiento es el índice Congreso. Bueno, use esas tergiversaciones a favor del Estado, para compensar. Por ejemplo, La diferencia entre el IPCnu y el índice Congreso, será restada del coeficiente de ajuste del mínimo imponible. Digamos, si el Estado dice que hubo un 25% de incremento de precios, y el Congreso dice que hubo un 40%, entonces 40-25 = 15%. Al 25% que debería correrse el mínimo imponible, se le resta un 15. O sea, que el índice se correrá un 10%. Va a ver como de manera milagrosa, el índice Congreso de repente empieza a ser calculado como corresponde y la brecha con el IPCnu empieza a achicarse.

Creo que muchas cosas se podrían manejar con la misma vara. No sé cuán aplicable es lo que sugiero, pero me parece que si a los empresarios aumentan menos los precios que los sueldos, habría que ver si la disminución en Ganancias se pueda ver reflejada de inmediato, o que la diferencia entre ambos porcentajes el empresario la pueda capitalizar a su favor de manera de estimular un menor incremento de los precios. Posiblemente es muy difícil de implementar, porque los argentinos estamos acostumbrados a dibujar para robarle al Estado tanto como se pueda.

Pero así como darle de comer a quien no tiene trabajo, hoy por hoy no parece estar muy controlado, tal vez esto pueda tener la misma mirada, hasta que la sociedad se acostumbre a ser honesta o los controles mejoren. Digo, acompaño fervientemente la ayuda social para quien no tiene ingresos, la entrega de notebooks, etc. Pero al mismo tiempo vivo escuchando a mi alrededor que a muchos no se les controla nada. Entonces, si todo es un proceso, que todo sea un proceso.

Qué bien le haría a su gobierno, que a mi modo de ver tanto bien le ha hecho al país, tomar una medida de alto impacto como es Ganancias. Es justo que el que más gane, más aporte. Lo que no es justo que el mínimo imponible permanezca estático, porque lo progresivo del Impuesto a las Ganancias se convierte en regresivo con el nivel de incremento de precios que el mismo Estado reconoce. El aumento de sueldos hoy por hoy, es solo para contrarrestar la suba de precios, y no un aumento en el poder adquisitivo. Entonces el impuesto a las Ganancias pasa a ser regresivo para los que están más abajo en la escala.

Y si de paso esto sirve para callar a los tergiversadores profesionales que solo buscan un rédito político o llenar sus bolsillos individualmente, apoyados en esta injusticia, mejor. Porque la injusticia existe, es real, y por ahora esos tergiversadores tienen algo de razón, ergo consenso, y el consenso da poder, y con poder sabemos lo mal que le han hecho y le harán al país. Pero esto último como una consecuencia. Primero está el pueblo, y los que menos tienen, que creo es su obsesión.

Muchas gracias.

Buenos Aires, Argentina

miércoles, 24 de abril de 2013

Los argentinos somos una mierda

Por favor. ¡Que termine pronto este período!

La verdad, los argentinos somos una mierda, y vivimos en un país de mierda porque eso somos. Una mierda. Nos merecemos que nos vaya como el culo, porque ese es nuestro lugar. El culo.

La convulsión política en la que estamos, producto de todos los poderosos, gobierno y privado, y de nosotros mismos, va a decantar en una nueva DEVALUACIÓN. Una nueva devaluación lapidaria, en la que la mayoría vamos a perder. Todos los que ahorraron algo, van a perder. Y solo unos pocos van a ganar. Unos pocos que tienen mucho. Licuando pasivos, como hicieron tantas veces. Pero los comunes, vamos a perder.

Un televisor va a costar el doble. Un auto va a costar el triple. Clase media, empiecen a despedirse de algunos lujos que pudieron alcanzar en estos tiempos. Empiecen a despedirse de la clase media. Clase baja, olvídense de existir. La devaluación se va a producir si el Estado se sigue quedando sin reservas en dólares. Y todos los argentinos de mierda, la estamos provocando.

Por favor, no quiero más este gobierno. Quiero algo nuevo. Que termine su mandato y dé paso a una renovación. Ya no me importa si el que menos tiene puede comer o no, que es la filosofía de este gobierno. Porque a este paso, vamos a caer en una nueva devaluación abrupta. Y nadie va a comer de nuevo por muchos años. Tampoco quiero a la mayoría de los que podrían venir, como la derecha, que son darwinistas y eugenesistas. No comparto la idea de que solo deben sobrevivir los que pueden, y los que no, que se jodan. Pero tampoco quiero seguir viviendo en este país de mierda, con la clase política y empresaria que tiene, de mierda, que siempre nos lleva al mismo destino tarde o temprano. Al culo.

No es momento de una reforma judicial. No es momento para seguir convulsionando. Quiero que se vaya este gobierno y venga alguien nuevo. Ya no me importa quien. Pero que se vaya. Le agradezco todo lo que hizo hasta ahora, pero actualmente está empezando a destruir de a poco lo construido. No solo porque ya no tiene capacidad de actuar, sino porque hay muchos sectores de poder que debido a que no lo quieren, se cagan en el pueblo y no les importa quien quede hecho mierda. Ya está. Me rindo ante los poderes de mierda que hacen mierda a todos, a los que gobiernan al país, y a los gobernados. Me rindo.

Por favor, váyanse, y dejen a otro. Si tuvieran capacidad de resolver, ya lo hubiesen hecho. Ya tuvieron tiempo suficiente me parece. Está claro que ya no pueden resolver ciertos problemas. La inflación nos está comiendo, y la devaluación es inminente. Y todos vamos a quedar de culo. Y este gobierno, que en mi opinión tanto bien le hizo al país, ahora le está haciendo mal, en connivencia con la sarta de empresarios de mierda, y del pueblo de mierda que cada vez que puede se compra un dólar o lo saca del país, para terminar obligando a devaluar, y cagarse a sí mismo y a todos. Porque el común, que como un estúpido compró algunos dólares carísimos, va a perder la irrisoria diferencia rápidamente luego de la devaluación. Pero es tan estúpido y tan egoísta, tan mierda, que le gusta vivir la ilusión de tener dólares, en lugar de entender que para su bienestar, los dólares los tiene que tener el Estado.

Sé que el próximo que venga será una mierda también, y que el pueblo seguirá siendo una mierda, y los empresarios además de ser una mierda, continuarán haciendo mierda el país. Tal vez siempre estuve equivocado. Tal vez los argentinos no tenemos que funcionar como sociedad, porque tal vez los argentinos no seamos nada más que mierda, como sociedad. Tal vez los argentinos tenemos que ser meros individuos, y nada más. Meros individuos a los que nos hicieron creer que somos una Nación. Solo nos juntamos para ver a la selección. O cuando nos tocan el bolsillo. Pero pelear por el país, no es nuestro sentir. Porque para nosotros, la Argentina es solo una idea impuesta. No es algo que sentimos.

Se calcula que hay unos 200 mil millones de dólares argentinos en el exterior. Imagínense lo que eso le haría al país si estuvieran acá, en nuestro sistema financiero. Imagínense la créditos que se podrían dar, imagínense las tasas bajísimas que existirían. Imagínense el tributo que eso podría derivar. Imagínense la infraestructura que se podría construir. Imagínense la salud y el bienestar que podríamos tener. Eso. Imagínenselo. No más. Porque nunca se concretará. Porque somos argentinos, o sea, nada. Una mierda.

Sentimos por el club de fútbol, o por el partido político. O por el auto que podemos comprar, o la obra social que pagamos. O la ropa que nos ponemos. Todo lo que podemos exhibir. Nuestro sentido de pertenencia es meramente onanista. Somos un conjunto para el exhibicionismo o el voyeurismo. Pero no para una Nación. No sentimos pertenencia por un país. Y tal vez sea así. No somos un país. Y por eso nos va como el culo. Y por eso, cada gobernante que pase siempre será una mierda. Y cada argentino que nazca también.

Argentino. Sí. ¡A vos te lo digo! ¡Sabélo! Yo soy una mierda. Tu viejo fue una mierda, y tu vieja también. Tu abuelo y tu abuela igual. Vos sos una mierda. Tu mujer es una mierda. Y tus hijos también.

Y ese hijo que está en esa panza, también será una mierda. Porque le enseñarás a ser como somos.


Buenos Aires, Argentina

Imagen: http://ayudabuenosaires.wordpress.com/2010/01/28/no-entiendo/